Yeray, un chico de las Palmas que están también en Atenas de Erasmus, se ha convertido en el peluquero oficial del reino. Ayer, después de comer, Yuno y yo le acompañamos a la casa de los italianos (Adriano y Cosimo) para que les cortara el pelo. Llegamos a su casa hura a eso de las 17:00. El primero en pasar por las manos del “Barbiero de las Palmas” fue Cosimo. Un corte sencillo, rápido y profesional. El segundo fue Adriano. Aun no tenía muy claro que quería así que, como soy un creativo, le fui sugiriendo a Yeray posibles cortes. Primero unas líneas todo chulas en los laterales:

Primero probamos con las rayas laterales
Primero probamos con las rayas laterales

Luego, un miembro fálico por detrás:

Miembro fálico o viril en la cabeza de Adriano
Miembro fálico o viril en la cabeza de Adriano

Después pensé que no sería mala idea que le pasara la maquinilla a lo mecagüen:

A lo mecagüen
A lo mecagüen

Por último, unos dientes de sable:

Dientes de sable
Dientes de sable

No sé porque pero a Adriano no le gustó ninguno de los cortes de pelo anteriores así que Yeray terminó por raparle entero.

Luego llegó el turno de Yuno y esta vez fui yo guiado por Yeray quien le cortó el pelo.

Menos mal que Yeray todavía pudo rescatar algo de la matanza que hice (en el video no se llega a ver lo que le hice en el flequillo con las tijeras, bárbaro).

Por la noche quedamos con Yeray, su novia Vanessa, y nuestros vecinos lituanos e italiano para ir un rato al Mike’s Pub, un karaoke para Erasmus que hay todos los miércoles. Como era de esperar, y debido a los abusivos precios del Mike’s Pub, la fiesta se traslado fuera del pub y, como no, con los españoles dando cantando y armando alboroto.

En la puerta del Mike's Pub
En la puerta del Mike’s Pub

A eso de las 5:00, Nacho y yo decidimos volvernos hacia casa. De camino, y pasando por la calle prohibida, sí sí, la del Parlamento pero unos 2 kilómetros más adelante, no pudimos evitar hacernos una foto con un semáforo invertido.

Semáforo inverso en la calle prohibida
Semáforo inverso en la calle prohibida

Una vez llegamos a casa y como ya vienen siendo tradición desde que llegamos, llamamos al timbre de nuestros vecinos lituanos, que se volvieron un rato antes que nosotros a casa.

¿Seguirán siendo hoy nuestros amigos cuando se levanten?