La ola de violencia y disturbios continuó ayer por las calles del centro de Atenas. Ya vamos por el tercer día y esto no tiene pinta de ir a menos. Nada más lejos pues si hasta ayer estaba tranquilizando a la gente que desde España me preguntaba por la situación de Atenas, he de reconocer jamás en la vida había visto algo como lo que pasó ayer en el centro de la ciudad. Ni siquiera podía haberlo imaginado.

La concentración pacífica se convocó ayer a las 18:00 para protestar por las calles del centro de Atenas, aunque por todos era sabido que los grupos de radicales y violentos iban a hacer acto de presencia en la misma. Nacho, Blanca y yo nos dirigimos, cámara en mano, a enterarnos de lo que estaba pasando por el centro de Atenas. Nos bajamos del metro en la estación de Syntagma y dimos un pequeño rodeo para terminar, guiados por los gritos de los manifestantes, en la calle Stadiou. Un montón de plástico en llamas en el suelo no dejaba duda alguna de que un contenedor llevaba ardiendo durante un tiempo en la calle.

Contenedor carbonizado
Contenedor carbonizado

No pudimos hacernos una idea de la cantidad aproximada de gente que había ya que la calle describe una pequeña curva que hace imposible ver más allá de 200 metros en ambas direcciones. Sí que pudimos ver un gran grupo de gente con pancartas, unidos todos bajo el grito: “Μπάτσοι, γουρούνια, δολοφόνοι” (batsi, gurunia, dolofoni), lo que en castellano viene siendo “maderos, cerdos, asesinos”. La manifestación arrancó y en seguido pudimos ver a un grupo de radicales. Son muy fáciles de distinguir ya que suelen ir con la cara tapada por un pañuelo o casco de moto y portan unas banderas rojas con un enorme palo como mástil, el cual sospecho que cumple alguna que otra misión aparte de la de mástil. Sin pensárselo dos veces, los violentos rompieron el escaparate de un videoclub y arrojaron dos cócteles molotov en su interior.

La manifestación continuó hasta la céntrica plaza de Syntagma. En su camino, los grupos de radicales fueron destrozando todo el mobiliario urbano y escaparates que se les pusieron a tiro. En la plaza de Syntagma, los radicales intentaron prender fuego a uno de los hoteles de lujo. Al final, lo consiguieron pero no se llegó a expandir más allá del lobby.

Mobiliario urbano destruido
Mobiliario urbano destruido
Inicio del fuego en uno de los hoteles de Syntagma
Inicio del fuego en uno de los hoteles de Syntagma

Llegados a este punto, los antidisturbios decidieron dispersar a la gente de la plaza de Syntagma empleando gases lacrimógenos. Lo consiguieron. Nosotros seguimos a la manifestación pero esta vez por calles paralelas ya que la cosa se estaba encendiendo demasiado. Volvimos a unirnos a los manifestantes cuando entraban en la avenida Vasilissis Amalias.

Volvemos a unirnos a la manifestación en Vasilissis Amalias
Volvemos a unirnos a la manifestación en Vasilissis Amalias

A partir de este punto la manifestación transcurrió sin ningún tipo de incidencia, hasta la estación de metro de Syngrou-fix, donde la gente pareció disolverse. Decidimos que era momento de ir a cenar y volver a casa. Y así lo hicimos. Media hora después, cuando volvíamos hacia la estación de Syngrou-fix para coger el metro de regreso a casa, nos encontramos con algo que no esperábamos. Sin duda, y no me cansaré de repetirlo, que no había visto, ni siquiera imaginado algo así en mi vida. Al parecer los radicales habían seguido a la manifestación pacífica por el mismo recorrido y habían destrozado literalmente todo a su paso: sucursales bancarias, edificios completos, escaparates de tiendas, semáforos, coches, contenedores, papeleras, etc. Volvimos sobre nuestros pasos para comprobar que la destrucción era total en la zona. Parecía que un ejército había pasado por allí.

Barricadas frente a la estación de metro de Syngrou-fix
Barricadas frente a la estación de metro de Syngrou-fix
Más barricadas
Más barricadas
Y más barricadas, en contraste con las luces navideñas
Y más barricadas, en contraste con las luces navideñas
Lo que otrora fuera un Goodies
Lo que otrora fuera un Goodies
Cajero automático destruido
Cajero automático destruido
Valla incrustada en un escaparate
Valla incrustada en un escaparate
Bomberos apagando un edificio en llamas
Bomberos apagando un edificio en llamas
Sucursal de Citibank calcinada
Sucursal de Citibank calcinada
Semáforo destruido
Semáforo destruido
También destrozaron un concesario de Smart
También destrozaron un concesario de Smart
Coche calcinado, sospechamos que uno de los Smart del concesionario
Coche calcinado, sospechamos que uno de los Smart del concesionario
Coche volcado
Coche volcado

El reguero de destrucción nos condujo hasta el origen de la tarde, la plaza de Syntagma. Allí pudimos comprobar que los daños materiales eran muy numerosos. Incluso habían quemado el gigantesco árbol de Navidad del centro de la plaza.

El árbol de Navidad de Syntagma no se salvo de la quema
El árbol de Navidad de Syntagma no se salvo de la quema

Por último, hicimos una foto a una pintada en una sucursal bancaria que resume toda la situación actual. Os seguiremos informando.

Atenas arde 2008
Atenas arde 2008