El avión aterriza a eso de las 17:25, como estaba previsto. Dos autobuses lanzadera nos llevan hasta la terminal del aeropuerto. Carteles escritos con letras extrañas me recuerdan que ya no estoy en España. Me recuerdan que estoy muy lejos de España, a unos 12 días y 5 horas a pie. Empieza mi beca Erasmus de seis meses en Grecia…
Muchas cosas… está bien, tampoco exageremos. “Alguna que otra” cosa ha pasado desde que aterrizara en Atenas el día 1 de octubre. Nada más llegar a la capital de Grecia, Nacho e Irene me vinieron a buscar a la estación de metro de Ευαγγελισμός (Evanguelismós). No escribo el nombre de la parada en griego por esnobismo, sino por ir practicando algo de ελλινικά aka griego :) El apartamento, que por cierto encontramos unos cuatro días antes de venir, no está nada mal. Según el casero tiene unos 70 metros –ni de coña. Tiene una habitación, una sala de estar que usamos como otra habitación –la mía-, una cocina, un baño y una pequeña “terraza” de un metro cuadrado a la cual se accede por una peligrosa escalera de caracol y desde la cual vemos a la simpática vecina de arriba preparar la cena. Es un bajo situado en el barrio de Καισαριανί (Kesarianí), a 20 minutos del centro de la ciudad. Tal vez lo más curioso del piso es que en mi habitación hay una puerta que da directamente a la calle, lo cual es un poco molesto por la noche debido al ruido. De hecho, la primera noche que pasé en la habitación, una señora paso tosiendo frente dicha puerta y me desperté sobresaltado pensando que la señora estaba dentro de la casa.
La puerta de mi habitación que da a directamente a la calle
Os contaré primero cuatro cosas generales de Atenas. La temperatura. Durante el día es de unos 25 o 27º y por la noche de unos 20º, aunque estos últimos días es algo más baja, digamos de unos 18º. La comida, muy parecida a la de España. Prácticamente todos los días comemos en el comedor de la Universidad, por eso de que es gratis. Por las noches nos hacemos la cena en casa. Para que os voy a engañar, no nos la hacemos, vamos al kebab de enfrente de nuestra casa. El dueño ya es amiguete nuestro. ¡Y encima es del Atleti! Ayer, para salir un poco de la rutina, nos hicimos una tortilla de patata. A falta de material, tuvimos que ingeniárnoslas para darla la vuelta en la tapa de una cazuela, tapando previamente un agujero de la tapa con esparadrapo.
La Universidad. Nosotros en concreto vamos a la Εθνικο Μετσόβιο Πολυτεχνειο, lo que viene siendo la Universidad Técnica de Atenas. Esta relativamente cerca de nuestro apartamento. Digo relativamente porque el primer día tuvimos la brillante idea de ir andando y tardamos más de cuarenta minutos, caminando todo el rato por calles con desniveles importantes –digamos del 30%. Afortunadamente hemos descubierto un autobús gratis –pero gratis de verdad, no como el transporte público de Atenas que es “gratis” porque nadie lo vigila- que nos deja a cinco minutos del campus. El campus es bastante viejo y los edificios están muy separados unos de otros y prácticamente vacíos por dentro. No es precisamente lo que me esperaba de la Universidad Técnica de la capital de Grecia, pero no está tan mal.
Internet. Como no tenemos línea telefónica en el apartamento, hemos tenido que recurrir a la más española de las tradiciones para poder conectarnos: robar al vecino –en este caso sólo la conexión a internet. Lo conseguimos hace dos o tres noches. Como no podía ser de otra manera, fuimos al kebab de nuestro colega del Atleti para celebrarlo. También tenemos acceso a internet en la facultad pero no es plan de ir con el portátil hasta allí todos los días.
Robando internet al vecino
El mismo día que robamos internet compramos una tele de segunda mano. Por suerte hay dos o tres canales en inglés. ¡Además se ve la MTV por la patilla! A ver si con un poco de suerte también dan los partidos de la liga de fútbol griega.
Nuestra tele :)
Hablando de MTV. El domingo pasado se celebró el MTV Day Grecia con motivo de la inauguración de dicha cadena en Grecia. El concierto, con entrada gratuita –sí sí, gratuita- se celebró en el Καλλιμάρμαρο Στάδιο (Estadio Kalimármaro) o también llamado Παναθηναϊκό Στάδιο (Estadio de Panathinakós, pero el antiguo).
Καλλιμάρμαρο Στάδιο
Las bandas invitadas: Gabriella Cilmi, C:Real, Kaiser Chiefs y… ¡R.E.M.! Unas cinco horas de concierto y, según la organización, más de 45.000 personas, con un ambiente increíble. Después de todo, el concierto era por la patilla así que no creo que podamos quejarnos de nada.
Casi se me olvida. ¡El miércoles por la noche nos metieron al calabozo! Sí sí, como lo oís, al calabozo. El caso es que volvíamos tranquilamente Nacho y yo a casa a eso de las 4 de la madrugada y pasamos por uno de los laterales del parlamento. De pronto, salen a por nosotros 8 o 10 policías –incluso un par de ellos vestidos con el trae de la guardia del parlamento, ese tan hortera con polainas- y nos meten a la fuerza en la garita del parlamento. Nos tomaron los datos una docena de veces y nos registraron otras tantas. Después de eso nos dijeron que teníamos que ir una hora a comisaría. Por más que les preguntábamos, no nos daban ningún explicación de porque nos estaban deteniendo. En la comisaría nos volvieron a identificar y registrar. Acto seguido nos bajaron a empujones al calabozo. Allí conocimos a un falsificador de cheques, a su compinche y a un tío con barba que estaba durmiendo en el suelo. Por suerte, teníamos el teléfono de la embajada española y no estuvimos más de dos minutos en el calabozo. La policía le dijo a la embajada que nos había metido al calabozo porque estábamos mirando el parlamento de una forma muy sospechosa. Así que amigos, si venís a Grecia, procurad no mirar ninguno de sus edificios de forma sospechosa si no queréis acabar como nosotros.
Posiblemente me quede algo en el tintero. A partir de ahora –más que nada porque ya tengo internet en casa y no tengo excusa- intentaré manteros mis andanzas griegas.
Sin más, con un beso me despido. Γεια σας (adiós).
Alberto Sánchez :: Oct.11.2008 ::
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