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Paso atrás en las liberatades en la red

Como usuario de Internet en España con dos dedos frente, no puedo hacer otra cosa que sumarme al manifiesto En defensa de los derechos fundamentales de Internet que trata de reflejar el pensamiento y el rechazo de todos los internautas españoles (exceptuando a los 2500 que firmaron para protestar en contra de la piratería) en contra de la creación de una comisión dirigida por el Ministerio de Cultura que tendrá potestad para cerrar páginas web que, según su criterio, atenten contra la propiedad intelectual. Lo más sorprendente es que la propuesta de creación de dicha comisión viene camuflada en el nuevo proyecto de Ley de la Economía Sostenible, algo completamente carente de sentido se mire por donde se mire. Y es que, como dice mi amigo Raúl, «hay que saber distinguir entre lo que es bueno para la cultura y lo que es bueno para la industria cultural, que son cosas diferentes».

Por tanto, yo también me sumo al:

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

De turismo por Grecia

Llevo un par de semanas sin escribir y la verdad es que hay bastantes novedades en el frente. Lo primero que me veo obligado a comentaros es un par de bajas importantes que hemos sufrido. Emi e Ignacio está de vuelta en Cuenca. Quién sabe si mientras estoy escribiendo esto están brindando con una copa de resoli en algún bar conquense (espero que no porque son las 11:00 de la mañana de un miércoles). Os echaremos de menos, compañeros.

Foto con los conquensas en una de las muchas y diversas actividades culturales que hacíamos todos juntos

Foto con los conquenses en una de las muchas y diversas actividades culturales que hacíamos todos juntos (en este caso, cata de cerveza)

En cuanto a nuestro proyecto, si algo está claro, es que se quieren deshacer de nosotros como sea. No me refiero a que quieran matarnos sino a que tienen más ganas que nosotros de que terminemos. Ahora el tutor le ha pasado la “pelota” a un alumno suyo de postgrado que nos va a ayudar a modificar un código en MatLab para hacer unas simulaciones. ¡Lo que sea, pero queremos empezar terminar ya! Esperamos poder empezar a trabajar duro esta semana o la que viene.

Por último, aprovechado la visita de Laura, me he tomado unos días de descanso y hemos hecho algo de turismo. Los destinos que elegimos fueron la isla de Santorini y la península del Peloponeso. Recomiendo a todo el mundo que no busque turismo playero y comercial visitar la isla de Santorini en temporada baja de turismo. Es una auténtica maravilla pasear por sus pueblos, en especial por Οία, cuando están completamente desiertos y disfrutar del famoso contraste del colorido de sus casas e iglesias (azul y blanco principalmente). Si bien es cierto que al final te arriesgas a encontrarte con mal tiempo, con lluvia en nuestro caso, por lo que tuvimos que adelantar nuestra vuelta a Atenas un día. De todos modos, alquilando un coche y madrugando, con un día debería ser más que suficiente para poder disfrutar de las zonas más importantes y bonitas de la isla. También se puede optar por un transporte mucho más ecológico y tradicional: el burro. Eso sí, os recomiendo llevaros algún tipo de entretenimiento para las más de ocho horas que dura el viaje en barco a la isla.

Lugareño en Santorini

Lugareño en Santorini

Vista del mar desde Ημεροβιγλί (Imerovigli), Santorini

Vista del mar desde Ημεροβιγλί (Imerovigli), Santorini

Οία (Ia), Santorini

Οία (Ia), Santorini

Iglesia con tejado azul en Οία (Ia), Santorini

Iglesia con tejado azul en Οία (Ia), Santorini

Iglesia en Ημεροβιγλί (Imerovigli), Santorini

Iglesia en Ημεροβιγλί (Imerovigli), Santorini

Medio de transporte ecológico en Santorini

Medio de transporte ecológico en Santorini

Típica foto en Οία (Ia), Santorini

Típica foto en Οία (Ia), Santorini

Foto de la Caldera, Santorini

Foto de la Caldera, Santorini

Iglesia en Οία (Ia), Santorini

Iglesia en Οία (Ia), Santorini

Atardecer canino

Atardecer canino

Queda claro, ¿no?

Queda claro, ¿no?

La segunda parte del viaje la organizamos gracias a los consejos de Edu, otro compañero Erasmus de Madrid. Para esta parte del viaje, que duró dos días, también alquilamos un coche. Fuimos a la zona del Peloponeso, al oeste de Atenas. En primer lugar visitamos el famoso canal de Corinto, construido en el siglo XIX y con una longitud de 6,3 km, une el golfo de Corinto y el mar Egeo, evitando a los barcos un rodeo de casi 400 km.

Canal de Corinto

Canal de Corinto

Continuamos el viaje hacia el Acrocorinto. El Acrocorinto es una fortaleza situada en una elevación rocosa que fue usada como acrópolis en la antigüedad. Lo único que queda en pie son las murallas y la puerta de acceso a la fortaleza pero están en buen estado de conservación. No conozco exactamente la altura de la elevación donde se encuentra el Acrocorinto pero estaba cubierto completamente de nieve por lo que no pudimos subir tan arriba como queríamos.

Acrocorinto

Acrocorinto

Nieve en el Acrocorinto (sí sí, en Grecia)

Nieve en el Acrocorinto (sí sí, en Grecia)

La siguiente parada de nuestro viaje fue el yacimiento arqueológico de Epidravros. El yacimiento como tal no merece mucho la pena cuando ya has visitado varios lugares similares en Grecia (salvo el trasfondo histórico que tiene cada uno claro, pero se lo dejo a los apasionados de la antigua civilización griega). Sin embargo, el teatro que se encuentra en la misma zona que el yacimiento es sencillamente impresionante. En primer lugar por sus dimensiones. Y en segundo lugar porque si te colocas en el centro del mismo, abajo en la arena, y hablas o emites cualquier sonido, puedes oír como reverbera en el teatro, exactamente igual que si tuvieras un micrófono.

Turista poniendo a prueba la acústica del teatro de Epidavros

Turista poniendo a prueba la acústica del teatro de Epidavros

Gradas del teatro de Epidavros

Gradas del teatro de Epidavros

El último destino del primero día de viaje por el Peloponeso, donde además pasamos la noche, fue la ciudad de Nafplio, situada en el golfo Argólico y que cuenta con una población de unos 20.000 habitantes. Sin duda, lo que más merece la pena de esta ciudad es perderse por sus estrechas calles, las cuales te recuerdan inevitablemente al céntrico barrio ateniense de Plaka. A esto hay que añadir sus espectaculares puestas de sol.

Puesta de sol en Nafplio

Puesta de sol en Nafplio

Puesta de sol en Nafplio

Puesta de sol en Nafplio

Al día siguiente madrugamos para poder subir tranquilamente la fortaleza de Palamidi. Para ver dicha fortaleza subimos alrededor de 357 millones de escalones (más o menos unos quince o veinte minutos subiendo escaleras de forma ininterrumpida). Tal vez para un castellano que haya viajado un poco por Castilla y León, una fortaleza o castillo no le llame mucho la atención pero cabe destacar que la fortaleza de Palamidi se encuentra en bastante buen estado y que las vistas después de subir 357 millones de escaleras son espectaculares.

Panorámica desde la fortaleza de Palamidi (Nafplio)

Panorámica desde la fortaleza de Palamidi (Nafplio)

Fortaleza de Palamidi (Nafplio)

Fortaleza de Palamidi (Nafplio)

Por último, y ya de camino de regreso a Atenas, paramos en el yacimiento arqueológico de Micenas, unos de los mayores centros de la civilización griega antigua. La acrópolis y las tumbas no se encuentran en muy buen estado de conservación pero el museo recoge piezas de artesanía de la época en buen estado.

Tumbas en Micenas

Tumbas en Micenas

Yacimiento arqueológico de Micenas

Yacimiento arqueológico de Micenas

Micenas

Micenas

Y eso es todo lo que os puedo contar hasta el momento. Por cierto, me apunto por aquí que un día tengo que hacer inventario en el blog de todas las cosas que se nos han ido rompiendo o estropeando en la casa de Atenas. No os lo vais a creer.

Jugando a las cocinitas

Alguna vez os he comentado por aquí que una parte fundamental de la dieta del erasmus en Grecia (y de nosotros, por extensión) es el gyros, alimento formado por un pan de pita, trozos de carne de pollo o cerdo (al gusto), vegetales, patatas fritas y salsas varias. Ayer decidimos dar un paso más y hacernos nuestras propias pitas caseras. El resultado: juzgad vosotros mismo. Por cierto, aprovechamos la ocasión para repasar nuestro amplio vocabulario griego.

A punto de perder la cordura

Una amable profesora griega me ha mandado leer un interesante libro de economía del señor Manuel Castells para poder aprobar su asignatura. Dicho libro está acabando con la poca cordura que me quedaba. Antes de perderla del todo, quiero compartir con todos vosotros una frase del libro. Después de leerla imaginaros 500 interminables páginas de lo mismo.

La transformación es más profunda: es la mezcla de tiempos para crear un universo eterno, no autoexpansivo, sino autosostenido, no cíclico sino aleatorio, no recurrente sino incurrente: el tiempo atemporal, utilizando la tecnología para escapar de los contextos de su existencia y apropiarse selectivamente de cualquier valor que cada contexto pueda ofrecer al presente eterno.

Por cierto, si alguno está interesado en saber más del tema, el libro es “La era de la información: La sociedad red”, del señor Manuel Castells.


Sanciones por impago del transporte público en Atenas

Y es que eso de que a la tercera va la vencida es mito, una leyenda urbana. Tan sólo dos avisos han sido suficientes para recibir mi primera sanción por impago del transporte público en Atenas. Vamos, que no saco billete para montar ni en metro ni en autobús y esta vez me han cazado. Y es que la culpa no es mía, sino del sistema. Sí sí, habéis leído bien, del sistema. Me explico. Hay unos bonos mensuales de transporte público a un precio más que asequible, 18€ mensuales para estudiantes, incluyendo bus, metro, tranvía y trolebús. Pero resulta que estos tickets sólo son válidos del día 1 del mes al último día del mes. No puedes comprar un bono mensual para usarlo, por ejemplo, del 15 de enero al 15 de febrero, de modo que al llegar a Atenas el 14 de enero, me ha sido imposible comprar dicho bono de transporte.

En base a mi experiencia y a la de otros compañeros que tienen auténticas colecciones de multas de metro y bus, he redactado el siguiente protocolo de actuación para que sepáis que hacer en caso de que os pesquen sin ticket en el bus, como ha sido mi caso. Comienzo.

Tú estás felizmente viajando en el bus sin ticket, mirando por la ventanilla. Lalala. El revisor aparece. Ya no hay escapatoria posible pues bloquea el camino hacia la puerta. Que no cunda el pánico. Lo primero que has de hacer es buscar un ticket en el suelo. Nunca se sabe lo que se puede encontrar (en mi caso encontré un ticket en el suelo). En caso de encontrar un ticket, entrégaselo con toda naturalidad al revisor. Puede que funcione. Pero también puede que no lo haga (como en mi caso). El siguiente paso es dejarle claro al revisor que no eres griego. Nunca se sabe si el revisor se apiadará de ti (en mi caso no se apiadó). No pasa nada si no se apiada. Probamos con el siguiente truco. Tal vez el revisor no habla inglés y puedes intentar confundirle (en mi caso si hablaba inglés). En caso de que hable inglés, no pierdas la calma. Pregunta amablemente al revisor que es lo que tienes que hacer. Sugiérele sutilmente que si es suficiente con bajarte en la próxima parada. Nunca se sabe hasta dónde puede llegar la bondad de un revisor (la bondad de mi revisor no llegaba tan lejos). Si esto tampoco funciona, sigue manteniendo la calma, sobre todo cuando el revisor te pida tu pasaporte o DNI y empiece a rellenar la multa. Si eres estudiante, házselo saber y entrégale tu carnet de estudiante. Obtendrás un descuento del 50% en tu multa, en caso de que finalmente decidas pagarla. Cuando el revisor te pregunte por la dirección en la que vives en Atenas, indícale amablemente en que barrio vives (Καισαριανή en mi caso). Ahora bien, cuando el revisor te pregunte por la calle, nada más fácil que decirle, con toda la educación del mundo, que no te acuerdas. Puede que el revisor te mire extrañado (como ocurrió en mi caso) pero no tiene mayor importancia. El siguiente paso es firmar la multa. El revisor te entregará para ello un bolígrafo. En el lugar donde se supone debes estampar tu firma dibuja, con elegante caligrafía, una X. El revisor te volverá a mirar extrañado (como ocurrió en mi caso), incluso puede que te pregunte que si tu firma es una X. De nuevo, con toda la educación del mundo, asiente con la cabeza mientras refuerzas tu respuesta con un sonoro “yes”. El revisor te entregará la multa y te pedirá que le abones inmediatamente el importe de la misma (en mi caso ascendía a 30€). Hazle saber que no dispones de efectivo suficiente para pagar la multa en ese preciso instante (tal y como yo hice). En ese momento, el revisor está vendido. Lo único que añadirá es que tienes que pagar la multa en un plazo de X días en una oficina de correo. Vuelve a asentir y sonríele cortésmente como gesto de despedida.

Y he aquí el protocolo de actuación ante sanciones por impago del transporte público en Atenas. Espero que os sirva de algo en caso de que alguna vez decidáis no pagar el autobús (¡pillastres!) y os revisen.

Por cierto, al coger luego otro autobús, he decidido ser un ciudadano de bien y he ido a comprar un ticket. He preguntado en tres quiscos y en ninguno les quedaban tickets. ¿Cómo esperan entonces que la gente pague el autobús?

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